Tasas de paro por CCAA (2º Trimestre 2017)

tasadeparoCCAA1.- Tipo de mapa: Se trata de un mapa de coropletas, en el que las distintas tramas nos aportan proporcionalmente los datos de la tasa de paro por Comunidades Autónomas, para el segundo trimestre de 2017. Emplea dos tramas, la de las CCAA, que se encuentran por debajo de la media (17,22%) –color verde-  y las situadas por encima –color fucsia-. A cada Comunidad se le asigna su porcentaje, por lo que a través de ellos podemos comparar los distintos datos de todas ellas.

2.- La población activa de un país es el conjunto de personas en edad de trabajar (16 años y más) que suministran mano de obra para la producción de bienes y servicios o que están disponibles y hacen gestiones para incorporarse a esta producción. Com­prende la población ocupada y parada. Ésta la dividimos en población ocupada, aquella parte de la población activa que desempeña un trabajo remunerado, y población parada,  que no teniendo trabajo remunerado, está dis­ponible para trabajar y busca  activamente empleo. En la actualidad la Tasa de actividad de España, (porcentaje de población activa en relación con la pobla­ción en edad de trabajar) se encuentra estabilizada desde la crisis económica de 2008, alrededor de  59,5%, con 8 puntos de ventaja de la población masculina sobre la femenina. Los factores que explican la tasa de actividad dentro de un país son: demográficos, como el porcentaje de jóvenes y de ancianos (si son elevados, disminuye la tasa de actividad), y el predominio de la emigración o la inmigración (la emigración resta población activa y la inmigración la aumenta); económicos, como el nivel de desarrollo (es más alta en los espacios más desa­rrollados que ofrecen más posibilidades de empleo); y socio-culturales, como la duración de la escolarización, el trabajo de la mujer fuera del hogar y la edad de jubilación.

3.- Evolución de la tasa de paro. Los factores que influyen en la tasa de desempleo son diversos, demográficos, económicos, sociales y culturales. Hasta el último cuarto de siglo XX, el desempleo no fue un problema grave, ya que la presión demográfica se resolvía mediante la emigración al exterior y la escasa incorporación de la mujer al trabajo fuera del hogar.

1976-1986 el paro experimentó un gran aumento por la destrucción de empleo causada por la crisis y la reconversión industrial, unida a una mayor demanda laboral por parte de los emigrantes retornados, las mujeres y una po­blación joven más numerosa, la generación del “baby boom”.

1986-1991 la tasa de paro descendió ligeramente, debido a la coyuntura expansiva de la economía mundial y española durante estos años, para volver a crecer fuertemente hasta 1994, debido a una nueva crisis motivada por los ajustes económicos europeos para poner en funcionamiento la unión económica y monetaria.

1994-2008 la tasa de paro descendió considerablemente, debido a la favorable coyuntura económica y a la integración española en la economía mundial; la entrada en el mercado laboral de generaciones menos numerosas; y las reformas legislativas que flexibilizaron el empleo y crearon nuevos tipos de contratos para facilitar el trabajo de los jóvenes (contratos para la formación y en prácticas).

Desde 2008 a 2010, el paro sufre un fuerte incremento debido a las repercu­siones de la crisis financiera internacional, causada por la burbuja inmobiliaria. La crisis bancaria reduce los créditos a las empresas y a las familias; estas disminuyen la demanda, y las empresas se ven obligadas a cerrar o a reducir la producción, ocasionando una fuerte subida del desempleo. Por otra parte, el aumento de la productividad en los diferentes sectores económicos reduce la necesidad de mano de obra.

4.- El paro en España a mediados de 2017.

Por primera vez desde 2008 el total de desempleados de España cae por debajo de los 4 millones. Entre 2016 y 2017, el paro bajo en más de 600.000 personas, subiendo la ocupación en medio millón. Esa nueva ocupación es en su mayoría trabajos temporales, subiendo  a máximos de, al menos, nueve años el empleo parcial entre las mujeres. De esta forma, el total de ocupados se situó al finalizar junio en 18.813.300, su nivel más alto desde el tercer trimestre de 2010, una cifra que ha aumentado en 512.300 personas (2,8%) el último año.

La mayor parte del nuevo empleo es asalariado y temporal (3 de cada 4), creciendo también los trabajadores por cuenta propia con empleados. A su vez, la mayoría del empleo es privado a tiempo completo y en el sector servicios. El empleo público, no decrece en este período, pero lo hace en muy escasa medida.  Como sigue siendo habitual, el empleo femenino creció menos que el masculino. El desempleo cae en todos los sectores y en todas las Comunidades Autónomas, excepto en Navarra y Melilla.

 

5.- Conclusión. En general, como podemos ver en el mapa, aquellas comunidades con mayor volumen de población joven y en edad activa, las tasas de paro son más altas. El Sur de la Península y las Islas Canarias, cuentan con unas tasas de desempleo por encima de la medida nacional. (17,22%) En ellas predomina  el empleo poco cualificado  (servicios, construcción o industrias ligadas a ella, muy afectadas por la burbuja inmobiliaria), así como una elevada inmigración extranjera, y también un fuerte peso de las administraciones públicas, que se han visto afectadas por los recortes presupuestarios.

Las comunidades en las que las tasas de paro son más bajas son aquellas que se encuentran en la mitad norte peninsular en los que el envejecimiento es mayor; la estructura del empleo más diversificada (mayor peso de la industria avanzada, la tecnología, la innovación y los servicios cualificados, y menor incidencia de la construcción); o menor peso de la inmigración extranjera. Por tanto, las comunidades más dinámicas, situadas en el cuadrante Nordeste, son las que lideran las tasas más bajas (Navarra, País Vasco, La Rioja, Aragón y Cataluña), a las que se suma en el centro, Madrid.

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Prácticas de Geografía Urbana II

Analiza el plano de la ciudad de Pamplona 

PLANO DE PAMPLONA

Nos encontramos ante el plano de la ciudad de Pamplona, donde podemos apreciar restos de la antigua muralla y de la Ciudadela, junto con el ensanche y los barrios periféricos. Esta ciudad, como todas aquellas, con una larga tradición histórica presenta una morfología urbana compleja, resultado del plano y de los distintos usos del suelo, pero en el que podemos apreciar los diferentes espacios urbanos que se corresponden con las distintas etapas del crecimiento de la ciudad española: casco histórico o antiguo con restos de la muralla y Ciudadela, el ensanche decimonónico y los barrios de la periferia, prototipo del crecimiento de los dos últimos tercios del siglo XX.

     Originariamente la ciudad se enclavaba en una terraza sobre el río Arga, aprovechando su situación geográfica como lugar de paso en el Camino de Santiago Francés que llegaba desde Burdeos y pasando por Roncesvalles. Esta situación, asÍ como la capitalidad del reino de Navarra, le hizo ser una ciudad dinámica durante el medievo. De este modo, y aprovechando un meandro del Arga, se construye el recinto amurallado medieval, del que todavía hoy se conservan restos. Este recinto abraza todo el Casco Histórico, que presenta las características más comunes de aquel, plano desordenado, calles estrechas e irregulares, donde se encuentra la catedral y el ayuntamiento y por donde discurren los tradicionales encierros de San Fermín. Este entramado viario, aun siendo irregular, es mucho más regular que el de otras ciudades españolas.

Recientemente este casco histórico ha sufrido una importante revalorización gracias a un extenso programa de rehabilitación. Este proceso ha hecho posible que el centro de Pamplona no haya sido abandonado por la población, estando ocupado en la actualidad por una clase media acomodada.

  Al Suroeste del casco histórico, aparece restos de la Ciudadela de época renacentista (siglo XVI, mandada construir en tiempos de Felipe II), construcción en plano con forma de estrella, que formaba parte de una línea de fortificaciones por toda la frontera francesa, como lugar de acuartelamiento de las tropas españolas, con el objeto de repeler un posible ataque francés. Era similar a la que podemos contemplar en la ciudad oscense de Jaca. Perdida su función militar a lo largo del siglo XX  se rehabilita como espacio verde y de ocio para la ciudadanía pamplonica.

A finales del siglo XIX y principios del XX se proyecta el ensanche de la ciudad. Se proyecta anejo al casco histórico con plano ortogonal o hipodámico en edificación cerrada. La red viaria es amplia, con dos grandes vías que cruzan en diagonal todo el plano del ensanche, acercando el ensanche a la ciudad antigua. En un primer momento la principal función del ensanche fue la dotación de vivienda para la burguesía local, pero en las últimas décadas se puede apreciar un importante proceso de terciarización.

Por último es interesante analizar los barrios periféricos, que responde a la parte de la ciudad edificada más recientemente, con una forma de crecimiento dominante: la construcción de nuevos barrios, aunque también se puede hablar de la anexión de pueblos cercanos, como es el caso de Villaba o de Cizur Mayor y Cizur Menor.

              Alejados del centro histórico y del ensanche y con un crecimiento en forma de mancha de aceite se construyen entre los años 40 y 60 del siglo XX los polígonos de vivienda. Se trataban de barriadas constituidas por viviendas de promoción oficial, que forman un cuasi cinturón alrededor de la ciudad.  Aparecen hacia el Norte y en la margen izquierda del Arga hasta conectar con Villaba y del otro lado de la Ciudadela, así como al sur del ensanche decimonónico.

Además en la periferia nos encontramos con la proliferación, a partir de la década de los 80, áreas de vivienda unifamiliar y baja densidad como forma de hábitat residencial asociada con grupos sociales de alta renta o con residencias secundarias en la franja periurbana. Este tipo de viviendas unifamiliares la podemos ver hacia el Oeste, en la carretera de Estella, así como en la carretera de Francia.

Por último, cabe señalar la aparición en los últimos años de grandes superficies comerciales y de equipamiento. (Carretera de Madrid). Así mismo en la periferia de Pamplona también nos encontramos con la presencia de polígonos o parques industriales, que aparecen dispuestos también junto a las grandes vías de transporte y en  áreas alejadas de los espacios residenciales de mayor calidad. En este caso el polígono más importante es el de Landaben (Wolkswagen) que se encuentra situado hacia el Norte de la ciudad.

También en la periferia, como en otras muchas ciudades españolas, aparecen los centros sanitarios, en este caso, aparecen en la salida hacia Estella, donde conviven centros privados y públicos de gran calidad sanitaria.

Prácticas de Geografía Urbana I

Práctica: El sistema urbano español.

mapa-aglomeraciones-urbanas

Las ciudades de un sistema urbano se relacionan entre sí. Estas relaciones se mi­den por los flujos económicos (mercancías, capitales, inversiones); de personas; y de otros tipos (políticos, administrativos, culturales, o de información). Cuando los flujos son unidireccionales, entre una ciudad y otra, indican relaciones de dominio/subordinación; cuando son bidireccionales, indican relaciones de inte­gración/competencia.

En el sistema urbano español, las relaciones entre ciudades se caracterizan por estos rasgos:

 – Madrid mantiene relaciones intensas con las demás metrópolis, especialmente con Barcelona.

 – Barcelona tiene una influencia general más débil, aunque intensa en el oriente peninsular y Baleares.

– El cuadrante nordeste es el área de mayor integración, pues sus cinco metrópolis principales mantienen intensas relaciones (Madrid-Barcelona-Valencia-­Bilbao-Zaragoza).

En el resto del sistema las relaciones entre ciudades son más reducidas e incompletas. Predominan los flujos de las ciudades con su zona rural o con ciudades próximas. El área con mayor desconexión entre ciudades es la que rodea a Portugal, excepto Galicia; en la submeseta sur existen amplios espacios desconectados; en el Cantábrico las relaciones se debilitan hacia el oeste; y las relaciones entre las metrópolis andaluzas y levantinas son poco intensas.

a) Descripción de los ejes urbanos representados en el mapa.

 El eje atlántico gallego se extiende entre Ferrol y Vigo, con prolongaciones hacia el interior (Ourense y Lugo). Se encuentra especializado en el comer­cio.

El eje cantábrico es un eje discontinuo que incluye el triángulo asturiano (Oviedo-Gijón-Avilés); Santander; y el triángulo vasco (Bilbao-Donostia/ San Sebastián-Vitoria/Gasteiz) y presenta ramificaciones hacia el interior (León, Burgos y Logroño). Se encuentra en fase de ajuste, con progresiva pérdida de la preeminencia de la industria como factor de urbanización.

El eje mediterráneo comprende desde Girona a Cartagena. Es el eje más dinámico, con una industria muy diversificada y un fuerte peso de los servi­cios, sobre todo del turismo, que han desplazado a la industria como factor principal de urbanización.

El eje andaluz es doble. El eje litoral, entre Almería y Huelva, es dinámico y se especializa en el comercio, el turismo y la agricultura tecnificada. El eje del valle del Guadalquivir, entre la costa atlántica y Jaén, es menos dinámico y sus ciudades están ligadas a las actividades agrarias del entorno, a indus­trias locales y a actividades turísticas.

b) Aglomeraciones urbanas que tienen entre 500 000 y 1 500 000 habitantes.

– En el eje cantábrico: Bilbao.

– En el eje mediterráneo: Valencia.

– En el eje andaluz: Sevilla y Málaga.

c) Principales rasgos del sistema urbano español.

El sistema urbano español está constituido por un conjunto de ciudades inte­rrelacionadas. Por tanto, se compone de unos elementos, las ciudades; y de las relaciones que se establecen entre ellas.